La libreta del taxista, bien llevada (y digitalizada con una foto)
La libreta del taxista sigue siendo el método favorito de medio gremio, y no por costumbre: es más rápida que cualquier móvil, no se queda sin batería y se maneja con una mano mientras el cliente busca la cartera. El problema nunca fue el papel. Es lo que pasa después del papel.
Por qué el papel sigue ganando dentro del coche
Conviene reconocerlo antes de proponer nada: en el momento de cerrar un turno, escribir cuatro cifras en una libreta es más rápido que desbloquear un móvil, abrir una aplicación y teclear en una pantalla táctil con las manos frías.
Además el papel no falla: no pierde cobertura en un aparcamiento subterráneo, no se cuelga y no se actualiza solo la noche menos oportuna. Por eso lleva décadas ganando, y por eso una solución que empiece por «deja la libreta» suele durar dos semanas.
Lo que no resuelve el papel es lo que viene luego: pasarlo a limpio, sumarlo y poder demostrarlo.
Además el papel no falla: no pierde cobertura en un aparcamiento subterráneo, no se cuelga y no se actualiza solo la noche menos oportuna. Por eso lleva décadas ganando, y por eso una solución que empiece por «deja la libreta» suele durar dos semanas.
Lo que no resuelve el papel es lo que viene luego: pasarlo a limpio, sumarlo y poder demostrarlo.
Qué apuntar en cada turno
Lo mínimo para que el mes se pueda reconstruir entero sin tener que recordar nada:
- Fecha y turno (mañana, tarde, noche). Parece obvio y es lo primero que se omite.
- TPV, efectivo y códigos/apps por separado. Nunca un único total: si se mezclan, después no hay forma de saber cuánto efectivo tendrías que tener encima.
- Total recaudado y número de servicios, tal y como los da el taxímetro al cerrar.
- Kilómetros al empezar y al terminar. Los dos, no la diferencia: si apuntas solo la resta y te equivocas, el error es irrecuperable.
- Servicios nulos, si los hay.
- Incidencias: una avería, una carrera impagada, un cliente que se fue sin pagar. Se olvidan en dos días y son justo lo que explica un mes raro.
La regla que más disgustos evita: apuntar siempre en el mismo orden. Una libreta con las cifras en orden distinto cada día es casi tan mala como no tenerla, porque a fin de mes no sabes cuál es cuál.
Los cuatro fallos que descuadran el mes
- Mezclar TPV y efectivo en una sola cifra. El más caro. Cuando llega el momento de ingresar en el banco no sabes cuánto debería haber, y cualquier diferencia es indiscutible en los dos sentidos.
- Los kilómetros en orden cambiado. Apuntar el de cierre donde va el de salida da consumos imposibles y estropea cualquier cálculo de €/km.
- La letra. El 7 que parece un 1, el 4 que parece un 9, el 0 que parece un 6. Sobre papel térmico manchado de café, a las tres de la mañana.
- Los días en blanco. Un hueco en la libreta puede ser un descanso o un turno sin apuntar, y a las tres semanas ya no lo sabe nadie. El papel no distingue «no trabajé» de «no lo escribí».
La libreta TAXIgest: papel con código en cada hoja
Existe una libreta del taxista en papel hecha por TAXIgest, pensada justo para ese hueco: escribir como siempre, pero que lo escrito se pueda leer solo.
Es un cuaderno A6 —105 × 148 mm, tamaño de guantera—, con una hoja por turno y los campos ya impresos en el orden correcto, así que no hay que acordarse de qué va dónde. Cada hoja lleva su propio código único, y las dos caras de un mismo turno comparten ese código: la aplicación sabe siempre a qué turno pertenece cada foto, aunque las hagas en desorden o en días distintos.
Los cuadernos se fabrican por lotes en imprenta y se asignan a un conductor concreto, numerados de fábrica. En la aplicación, cada conductor ve cuál tiene activa y cuántos turnos le quedan por usar, así que se sabe con antelación cuándo hay que pedir la siguiente.
Es un cuaderno A6 —105 × 148 mm, tamaño de guantera—, con una hoja por turno y los campos ya impresos en el orden correcto, así que no hay que acordarse de qué va dónde. Cada hoja lleva su propio código único, y las dos caras de un mismo turno comparten ese código: la aplicación sabe siempre a qué turno pertenece cada foto, aunque las hagas en desorden o en días distintos.
Los cuadernos se fabrican por lotes en imprenta y se asignan a un conductor concreto, numerados de fábrica. En la aplicación, cada conductor ve cuál tiene activa y cuántos turnos le quedan por usar, así que se sabe con antelación cuándo hay que pedir la siguiente.
El cruce con el ticket, que es donde está el valor
Digitalizar la letra no sirve de gran cosa por sí solo: si el conductor apunta mal, tendrías el mismo error, ahora más rápido.
Lo que cambia las cosas es que se pueden fotografiar las dos cosas: el ticket del taxímetro y la hoja manuscrita. El sistema lee cada uno por separado y después los cruza. De ese cruce salen los avisos que importan:
El titular recibe el aviso con las fotos incluidas y valida el turno cuando quiere, desde su panel.
Lo que cambia las cosas es que se pueden fotografiar las dos cosas: el ticket del taxímetro y la hoja manuscrita. El sistema lee cada uno por separado y después los cruza. De ese cruce salen los avisos que importan:
- Si el total del ticket no coincide con lo apuntado a mano.
- Si los kilómetros difieren más de lo razonable.
- Si solo hay ticket y no se sabe el reparto entre TPV y efectivo.
El titular recibe el aviso con las fotos incluidas y valida el turno cuando quiere, desde su panel.
¿Y si prefiero no usar papel?
Entonces sáltatelo. Una foto al ticket del taxímetro al cerrar el turno y queda registrado: recaudación, TPV, efectivo, códigos, kilómetros, servicios y horas.
La libreta es para quien le gusta el papel y no piensa dejarlo — que es mucha gente, y con razón. La aplicación funciona igual con ella o sin ella, y también admite registrar el turno a mano, campo por campo, si un día el ticket sale ilegible o el taxímetro no imprime.
La libreta es para quien le gusta el papel y no piensa dejarlo — que es mucha gente, y con razón. La aplicación funciona igual con ella o sin ella, y también admite registrar el turno a mano, campo por campo, si un día el ticket sale ilegible o el taxímetro no imprime.
Qué hacer con las libretas que ya tienes llenas
Nada, en principio: guárdalas. Son tu histórico y siguen siendo válidas.
Si quieres meter parte de ese histórico, los turnos antiguos se pueden registrar con su fecha real, así que puedes recuperar el trimestre en curso si te interesa cerrarlo entero dentro. Lo sensato es no intentar volcar años: empieza por el mes actual, comprueba que cuadra con lo que dice tu libreta, y sigue desde ahí.
Y conserva el papel de todos modos. Una foto del ticket es mejor prueba que una anotación, pero dos pruebas son mejor que una.
Si quieres meter parte de ese histórico, los turnos antiguos se pueden registrar con su fecha real, así que puedes recuperar el trimestre en curso si te interesa cerrarlo entero dentro. Lo sensato es no intentar volcar años: empieza por el mes actual, comprueba que cuadra con lo que dice tu libreta, y sigue desde ahí.
Y conserva el papel de todos modos. Una foto del ticket es mejor prueba que una anotación, pero dos pruebas son mejor que una.
Pruébalo con tu próximo turno
Una foto al ticket y el turno queda registrado, cuadrado y repartido. Prueba gratuita, sin tarjeta.
Crear cuenta gratis →Preguntas frecuentes
¿La libreta del taxista es obligatoria?
No existe una libreta oficial obligatoria: es una herramienta de control interno del titular. Lo que sí conviene conservar son los justificantes de la recaudación, y ahí la foto del ticket del taxímetro de cada turno es la mejor prueba que puedes tener.
¿Qué hay que apuntar como mínimo en cada turno?
Fecha y turno, TPV, efectivo y códigos por separado, total y número de servicios, kilómetros de salida y de cierre, servicios nulos e incidencias. Y siempre en el mismo orden: una libreta con las cifras cambiadas de sitio cada día es casi tan mala como no tenerla.
¿Cómo paso a datos lo que ya tengo escrito?
Los turnos se pueden registrar en la aplicación a mano o con foto. Con la libreta TAXIgest, que lleva un código único en cada hoja, la lectura de la letra es automática y se valida contra el ticket del taxímetro.
¿Puedo imprimirme yo la libreta en casa?
No, y no es por vender papel: cada hoja lleva un código único generado en el servidor y ligado a un cuaderno concreto. Es lo que permite que la aplicación sepa a qué turno pertenece cada foto. Una copia impresa en casa no tendría esos códigos y habría que registrar los turnos a mano.
¿Cómo consigo una?
Las libretas se fabrican por lotes y se asignan a un conductor concreto, así que se piden a TAXIgest. En la aplicación cada conductor ve cuál tiene activa y cuántos turnos le quedan, para pedir la siguiente antes de quedarse sin hojas.
¿Y si el conductor se salta hojas o las fotografía en desorden?
No pasa nada. Cada hoja lleva su código y las dos caras de un mismo turno comparten el mismo, así que la aplicación sabe a qué turno pertenece cada foto aunque lleguen en desorden o en días distintos.
