La pre-ITV del taxi: el repaso de veinte minutos que evita el suspenso
Una ITV suspendida cuesta el importe de la segunda inspección, el tiempo del taller y —lo que de verdad duele— el turno o los turnos que el coche pasa parado. La mayoría de los suspensos se evitan con veinte minutos de repaso el día antes. A eso se le llama en el gremio pasar la pre-ITV, y no hace falta pagarla en ningún taller: esto es lo que hay que mirar.
Antes de salir de casa: los papeles
- Permiso de circulación y ficha técnica, físicos y legibles.
- Seguro en vigor.
- Si has hecho alguna reforma (mampara, adaptación, GLP), su documentación de homologación.
- Si el vehículo es de sustitución o acabas de adscribirlo, la comunicación municipal correspondiente.
Lo que revisa cualquier ITV
- Luces. Todas: cruce, carretera, posición, freno (las tres), intermitentes, antiniebla, matrícula, marcha atrás. Es el defecto número uno y el más barato de arreglar en casa.
- Neumáticos. Profundidad mínima de 1,6 mm, sin cortes ni deformaciones, y —esto se pasa por alto— la misma medida y tipo por eje.
- Limpiaparabrisas y lavaparabrisas. Escobillas que no rayen y depósito con líquido.
- Parabrisas. Sin impactos en el barrido de la escobilla del conductor.
- Espejos completos y sin roturas.
- Frenos. Si notas que tira a un lado o el pedal ha cambiado, resuélvelo antes: en el frenómetro sale.
- Emisiones. Llega con el motor caliente. Un trayecto largo antes de la cita ayuda de verdad, sobre todo en diésel.
- Testigos del cuadro. Un testigo de avería encendido (airbag, ABS, motor) es suspenso directo.
Lo específico del taxi
Aquí es donde un taxi se juega lo que un turismo particular no:
- Taxímetro: instalado, con la verificación en vigor y los precintos intactos. Un precinto roto es un problema serio, no un detalle.
- Módulo luminoso y su iluminación.
- Placa de licencia, número de plazas y tarifas visibles para el pasajero.
- Cinturones traseros: los tres, con sus anclajes y retractores funcionando. Se prueban.
- Cierres y apertura de puertas traseras desde dentro y desde fuera.
- Mampara de separación, si la llevas: homologada y bien fijada.
- Si es Eurotaxi: rampa o plataforma operativa, anclajes de silla y sistema de retención del pasajero.
Al ser transporte de personas, el criterio de calificación es más estricto. Defectos que en un coche particular se quedarían en leves aquí pueden subir a graves — y un grave es un suspenso.
El interior también cuenta
Para la ITV, el habitáculo importa menos que la mecánica. Pero si en tu ciudad la revisión municipal viene detrás —y en la mayoría viene—, el estado del interior sí se puntúa: tapicería sin roturas, limpieza, sin olores, alfombrillas en condiciones.
Como el coche ya va a estar parado, aprovecha el mismo hueco para dejarlo presentable. Ahorra un segundo viaje unas semanas después.
Como el coche ya va a estar parado, aprovecha el mismo hueco para dejarlo presentable. Ahorra un segundo viaje unas semanas después.
Elige bien el hueco
Una ITV bien planificada se hace en el día de descanso o al inicio del turno de menos recaudación, no un viernes por la tarde. Y con margen: si el resultado es desfavorable por un defecto grave, necesitas tiempo para taller y segunda inspección antes de que venza la anterior.
Apurar la ITV hasta la última semana es lo que convierte un defecto menor en varios días sin poder trabajar.
Apurar la ITV hasta la última semana es lo que convierte un defecto menor en varios días sin poder trabajar.
Y que la próxima no se te eche encima
Si el vehículo pasa de cinco años, la siguiente ITV es dentro de seis meses, no de doce. Sumando la revisión municipal, el taxímetro y el seguro, la cuenta de fechas de una sola licencia se va a cinco o seis al año.
En TAXIgest cada vehículo tiene su ficha de vencimientos y la aplicación avisa antes, no después. Es la manera de que este checklist te pille con tiempo.
En TAXIgest cada vehículo tiene su ficha de vencimientos y la aplicación avisa antes, no después. Es la manera de que este checklist te pille con tiempo.
La próxima ITV, con aviso
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¿Qué es la pre-ITV del taxi?
Se usa con dos sentidos. Uno es el repaso que haces tú antes de ir a la estación, que es de lo que va esta guía y no cuesta nada. El otro es una revisión de pago que ofrecen algunos talleres, simulando la inspección con los mismos aparatos. La de pago tiene sentido si el coche tiene muchos kilómetros, si vienes de un suspenso o si no puedes permitirte los días de parada; para un vehículo cuidado y al día, el repaso propio suele bastar.
¿Cuál es el defecto que más suspende en la ITV?
El alumbrado. Es también el más fácil y barato de comprobar antes de ir: enciende todas las luces con alguien fuera del coche o frente a un cristal, incluidas las tres luces de freno y la de la matrícula.
¿Puedo ir a la ITV con un testigo encendido en el cuadro?
Es mala idea. Un testigo de avería activo (airbag, ABS, motor) se considera defecto y da resultado desfavorable. Conviene resolverlo antes de la cita.
¿Qué pasa con los precintos del taxímetro?
Deben estar intactos y la verificación en vigor. Un precinto roto o manipulado no es un detalle formal: pone en cuestión la fiabilidad del aparato de medida y da problemas tanto en la ITV como en la revisión municipal.
¿Con cuánta antelación conviene llevar el taxi a la ITV?
Con margen suficiente para que quepa una reparación y una segunda inspección antes de que caduque la anterior. Apurar a la última semana convierte cualquier defecto en días de coche parado.
¿Merece la pena pagar una pre-ITV en un taller?
Depende de lo que te cueste tener el coche parado. Si un suspenso te deja sin dos turnos, el importe de la pre-ITV se paga solo con evitar uno. Si conduces tú y puedes reorganizarte, el repaso de esta guía cubre la mayor parte de lo que suspende. Lo que no sustituye ninguna pre-ITV es tener la documentación en regla: eso no lo mira el taller.
